da la vuelta
¡andate!,
dale,
¡andate!,
abrí esa puta puerta y andate
andate de una buena vez,
¿qué parte no entendés?
¡no vuelvas más!!...
no quiero verte más por ahora y por siempre.
es decir, por un tiempo largo o corto.
(seguro no intermedio).
lo importante es que te vayas fuera de mi vista. no quiero seguir manteniendote en mi campo visual. desdibujate en este instante.
pero si te vas, por favor quedate.
si, quedate.
¿ si no quiero que te quedes y te odio para siempre?
porque ¿sabes lo que mas me molesta?
que te resbale.
que no me creas.
que te rias de mi.
y me enojo mas.
y pienso cosas crueles.
y me da ganas de decir cosas que te hagan mierda.
y que me den miedo.
igual tengo razón...
y cuando ya te dije lo mas feo, lo mas blu, me reflejo en imágenes que me devuelven
mis propias patéticas miserias
... ahi q me rio,
y pienso que capaz es cualquiera,
y que no quiero pelearme con vos,
que no tiene sentido.
si las cosas pueden ser otras.
y me rio de mi.
y de vos.
y se me pasa.
¿qué querías decirme?
disculpá me colgué pensando cualquiera...
¡ah, no me des bola!
disculpá que no te escuché!
no te enojes! dale, no te enojes...
qué, es que acaso ¿nunca te pasa que te convertis en una madeja ciclotimica?
¿nunca?
wow...
bueno...
que sé yo...
fijate...
lluvia
La anunciaron, la predijeron, la aseveraron: hoy lluvia. Llueve y si llueve estoy triste y melancólica y pienso en cosas que traen las lluvias como agua, como ruidito de las gotas, como vapor. Lo peor es cuando me olvido de las piedras de mi gata en el balcón y se mojan, trasformándose en pasta blanca y marrón. Eso es lo que me pone mas triste y me da asco. Por qué no las entré?-pienso melancólicamente.
Y también pienso, cuándo va a parar. Pero sé algo que sabemos todas: Siempre que llovió paró. Hasta en el diluvio. Y una vez me contaron una historia de la lluvia. Una historia de imposiciones sentimentales acerca de la lluvia. Como que cuando llueve una se tiene que poner triste y melancólica y capaz no es así. Y es imposición. Capaz es cultural. Imposición cultural en torno a estados sentimentales. Cuando vemos una película de lluvia, la lluvia poéticamente nos hace pensar en cosas como la tristeza y la melancolía. Imagino lo que me contó ese amigo sobre la lluvia y la alegría de que llueva por fin porque eso produce crecimiento de las plantas y de los seres. Y también muchas historias de lluvias. Que son alegres. Que son importantes. Que hay que escribirlas porque cuando llueve también la gente crece, así como las plantas o los peces.
La lluvia tiene olor. Olor a ciudad. Olor a asfalto. La lluvia en el campo seguro que tiene otro olor. Olor a tierra. Como cuando riego mis plantas que la tierra larga su olor. Y huelo la lluvia y el agua y la tierra y no me siento triste ni melancólica.
Cuando llueve y hace calor las veredas exudan vapor. Y el vapor se produce por la conjunción de agua mas la temperatura ambiente. Si es verano las veredas están calientes por el sol. Y el vapor sube al cielo y el ciclo se regenera. Y también otros vahos y el olor a la lluvia de la ciudad. Capaz en cada barrio la lluvia huela diferente. Depende el barrio. O de si se le presta atención al olor a lluvia o a la lluvia en sí misma. Depende la percepción.
El otro día caminé bajo la lluvia. Era como caminar por el desierto pero lleno de agua. La lluvia es agua que cae del cielo, producida por las nubes en forma mágica. Además está el tema del cambio de estado. Me gusta mojarme. El otro día caminaba por la lluvia y pensaba en cosas mas importantes y no padecía el remojo. Me daba cuenta que estaba mojada por como me miraba la gente. Yo pensaba en cosas mas importantes. Y también: si me mojo después me seco. Porque eso es algo que tiene la lluvia, es mojada. Y después se seca. Se moja y se seca. O también se seca y luego se moja.
Si subo en ascensor con alguna persona hablamos de la lluvia. De cómo se largó. De los truenos y el viento. De los rayos que son como otra forma de truenos. Los rayos son los rayos y los truenos suenan después que los rayos. Los rayos dibujan cosas en el cielo. En el cielo los rayos y truenos hablan, anuncian, predicen, cosas que marcan el destino y comportamiento universal. Lo que ocurre es que no sabemos interpretarlos. Es por eso que no se entiende.
Creo que la revolución mundial estará dada por la naturaleza. La lluvia es anarquista. Ella viene y hace lo de ella. Moja y los árboles crecen, así como las personas y los peces. También destruye para construir. De eso no se sabe o no se habla demasiado. Secretos de la lluvia.
¿el obelisco es un lápiz?
Cuando tenía 10 años escribí mi primer cuento. Lo intitulé: “¿El obelisco es un lápiz?” Era para un concurso lanzado por la escuela donde todos los chicos de 4to grado escribirían una historia que en diciembre las maestras publicarían como antología. Expectante a ganar el certamen dediqué días enteros a pensar el argumento, practicaba narración de manera apropiada para finalmente obtener una versión integra del preciado relato. Se trataba de una niña de 10 años atravesada por su primer torbellino existencial conformado en duda y sublimado en pregunta.
La idea que esta niña proponía incluso sin querer, posibilitaría otro tipo de reflexión sobre la representación de uno de los emblemas de la cultura citadina y la relación que podría establecerse con los seres que en ella habitan ¿qué hubiera acontecido con el orgullo a flor de piel que tiene todo “serporteño” si en lugar de creer en la burda concepción fálocentrica del obelisco como metáfora de masculinidad machistoide, fuera simplemente el monumento al lápiz negro?
La ciudad rendiría homenaje a uno de los inventos que potenció la capacidad de creación-expresión-comunicación de la humanidad en lugar de homenajear a quien la tiene mas larga.
¿Cómo hubieran sido los hombres? ¿qué tipo de relación hubieran establecido en vez, con su miembro? Sería muy diferente? Probablemente lo hubieran dejado un poco de lado, y se habrían conformado con la idea de pensar que es una parte del cuerpo y no el centro de la ciudad-universo.
¿Y nosotras, seríamos distintas? ¿Hubiéramos tenido la posibilidad de liberar nuestras encasilladas falo-mentes?¿se nos hubiera conocido en el mundo por tener las mejores ideas dibujadas, o los pensamientos y las palabras escritas, reflejadas en imágenes de múltiples formatos en lugar de reproducir pavadas sobre "las porteñas"?
La primera persona a quien la niña acudió para evacuar su perplejidad había sido por supuesto su madre -quien- para su decepción respondió tajante “no es un lápiz, es un obelisco”.
Sin embargo, no pudo quedarse solo con la respuesta que ella misma ya conocía y decidió llevar su duda hasta el final.
Y así fue que un día sin que nadie la viera tomó su camperita roja, salió de su casa y bajó intempestiva hacia el subte B. El camino era bastante fácil, ya había viajado antes en muchas otras tantas oportunidades con su madre o con su abuela. A veces para ir a los cines de Lavalle a ver alguna película o a caminar por la calle Florida los días domingos como dictaba la moda epocal.
La idea de la aventura a través de los vagones y el viajar sin acompañantes la transportaban a una dimensión cualitativamente mas adelante; miraba la gente, los otros niños, el guardapuertas, la noche de día, el funcionamiento automático de las cosas, la energía, las máquinas, los ruidos, los silencios, los walkmans, la vida que le mostraba de refilón un poco de lo que puede ser que sea...
Cuando llegó al centro, subió a la plaza y enfrentó su destino. Pudo por fin entablar un vínculo directo con el obelisco.
Un viejo que derivaba por el microcentro algo borracho y sucio de meses vio como la niña observaba el susodicho y entendió todo. Rápidamente se acercó a ella quien solo atisbó a hacerle la pregunta de rigor. Señor -le dijo- ¿sabe Ud. si el obelisco es un lápiz? Para su sorpresa el viejo casi sin dudar le respondió que si, que su percepción era correcta, que por fin alguien podía ver lo que tantos otros no eran capaces, que efectivamente el obelisco era un lápiz negro, que dibujaba y escribía y creaba, pero que por cuestiones inexplicables era un secreto de estado, asi que le pidió por favor no se lo dijera a nadie.
El final de la historia es que la niña vuelve feliz a su casa ya que por primera en su vida cree en si misma y así entiende un poco mas de la vida.
(La alegría de creer que está bien creer en lo que se cree de verdad y si viene de una misma misma esa verdad, mejor aún.)
Y fin.
El cuento no ganó el premio de los cuentos. Lo ganó uno horrible, aburrido, sin aventura ni alma. Un cuento descriptivo y objetivo que para peor no había sido escrito por la niña sino que sus padres con ansias de triunfo escribieron por ella.
Sin premios consuelos, la moraleja de esta historia es que la destrucción del potencial creativo y de la autoconfianza forman parte activa del sistema carcelarioescolar.
Fin dos.
viejos y nuevos.
Y en el día siguiente simplemente va a buscarlo.
El último viaje de pesca como autorevelación en forma de espejo y retrato donde muestra que el descubrimiento nunca acaba.
Literatura clásica de calidad. Ernesto sabe lo que dice y tb como decirlo. y si bien no me apegué al libro como si a tantos otros, me parece tan poético que quiero simplemente citar una partecita en donde Santiago -el viejo- conmueve.
Pienso en los viejos y los mares, y los no tan viejos y los escenarios urbanos en donde las peleas son tan intestinas como las soledades.
Pienso en las amistades sinceras y en la simpleza de la bondad;
En la gente y su falta de generosidad. En encontrar la pureza y lo real y la verdad en lo propio.
"Un pajarito vino volando hacia la barca, procedente del norte. Era una especie de currucua que volaba muy bajo sobre el agua. El viejo se dio cuenta que estaba muy cansado.
El pájaro llegó hasta la popa del bote y descansó allí.
Luego voló en torno a la cabeza del viejo y fue a posarse en el sedal, donde estaba mas cómodo.
-¿Qué edad tienes?- preguntó el viejo al pájaro. ¿Es este tu primer viaje?
El viejo lo miró al oirlo hablar. Estaba demasiado cansado siquiera para examinar el sedal y se balanceó asiéndose fuertemente a él con sus delicadas patas.
-Estás firme- le dijo el viejo-. Demasiado firme.
Después de una noche sin viento no deberías estar tan cansado. ¿A qué vienen los pájaros?
Los gavilanes, pensó, salen al mar a esperarlos. Pero no le dijo nada de esto al pajarito, que de todos modos no podía entenderlo y ya tendría tiempo de conocer a los gavilanes.
-Descansa, pajarito, descansa-dijo. Luego ve a correr fortuna como cualquier hombre o pájaro o pez.
Lo estimulaba a hablar porque su espalda se había endurecido de noche y ahora realmente le dolía.
-Quedate en mi casa si quieres, pajarito-dijo-.
Siento que no pueda izar vela y llevarte a tierra, con la suave brisa que se está levantando. Pero estás con un amigo".
lo que es, es.
el colectivo, espera.
piensa en lo que él le dijo, lo que le dice todo el tiempo...
y ve, y entiende, y cree...
codifica sus imágenes,
las anuncia;
las enumera;
pero él las genera.
está ahí y siente.
percibe, juega su juego.
se peina para atrás y se ve.
Los ve, los crea y las recrea.
es lo que se quiere ser.
lo que sea que fuera, es.
y son.
un con el otro.
otra con uno.
son uno.
forman una unidad, inseparable y heterogenea.
son con el otro y son uno.
porque deben ser uno,
sino no hay otro....
y son listas.
y tablas.
y también tiempos.
y son lapsus.
y gente.
y también planos.
y son tomas.
retomas.
aciertos.
y son simplezas.
son ideas.
y oceanos.
y sobretodo son cielos.
fallido intento de tormenta
me miro
no me reflejo.
quién es?
es ella?
soy es?
sé ella
sé yo...
justo a tiempo
verde alivio,
cuento uno
cuento ciento uno
cuento de más
sin tregua.
no me pasa
quién es?
es yo?
soy quién?
ella.
yo.
temporal,
intento de tormenta
que es y que no es,
que quiere dejar de no estar o ser.